Se acaba de publicar en la prensa el auto del Juez de Palma D. José Castro Aragón, de 167 páginas, continuando con el procedimiento del denominado caso Noos o Urdangarín.  Ya en febrero de 2013 publiqué un post en esta web extrañándome del criterio de tantos sobre el ánimo o no de lucro y más extrañeza aún sobre una prensa y medios de comunicación en general que hablaba continuamente en sus titulares de la “fundación Instituto Noos”, lo que era y es, falso.

Pues con este auto otra vez podemos constatar que el entramado que dice existir el Juez consta de 11 sociedades limitadas, 2 sociedades extranjeras, 2 sociedades civiles, y 1 asociación: “asociación Instituto Noos de investigación aplicada”.

Además de esta asociación y de estas sociedades mercantiles, también aparecen dos fundaciones, al fin: la Areté, sin movimientos ni vida, y “Deporte, Cultura e Integración Social” en la que el Juez parece haber descubierto un palacio de intrigas.

De todo esto destaco: siguen sin tener ni idea, de lo que significa el “sin ánimo de lucro”, bastaría estudiar un poco y leer a la misma  Hacienda para descubrir que todas las sociedades y las entidades denominada sin ánimo de lucro quieren ganar mucho dinero y que es no solo legítimo sino apropiado y bueno. Una fundación sin gestión empresarial es una ruina, el sin ánimo… no es beneficencia, ni caridad (hasta para la caridad hay que ganar) es simplemente que no se reparten los beneficios entre los patronos de la fundación, o la junta directiva. Y por otro lado no parecen conocer lo mínimo sobre la figura jurídica de lo que es una fundación pues se hacen un mundo o parecen descubrir cosas rarísimas.

Eso si, hacer pensar a la población en general que todo esto viene por las fundaciones, lo han logrado.