• La actividad de las fundaciones españolas es de las más relevantes de Europa.
  • Tienen un gasto conjunto cercano a los 8.500 millones anuales, importe del que se benefician casi 30 millones de personas.

“Las fundaciones son un patrimonio afecto a un fin que mueve una parte de la economía igual que lo hace una empresa. Es un agente económico con un producto diferente, de un gran valor social“. Esta es la definición que Javier Nadal, presidente de la Asociación Española de Fundaciones, hace del sector. Y para avalar sus palabras desvela dos datos: las fundaciones españolas suponen el 1% del PIB y representan aproximadamente 250.000 puestos de trabajo.

El sector fundacional español tiene raíces centenarias en las organizaciones filantrópicas y de beneficencia, tanto de origen católico como laico. En la actualidad es uno de los más relevantes a nivel europeo, con más de 14.000 instituciones registradas.

Las fundaciones tienen un gasto conjunto cercano a los 8.500 millones de euros al año, importe del que se benefician casi 30 millones de personas, según recoge el Instituto de Análisis Estratégico de Fundaciones. Frente a Estados Unidos queda algo más lejos, ya que las fundaciones en este país representan entre el 2 y 2,5% del PIB.

DATOS FUND ESPAÑA JUL14

Los colectivos que reciben mayor ayuda por parte de las instituciones españolas son estudiantes, personas con riesgo de exclusión, afectados por enfermedades importantes, adictos y toxicómanos, familias, investigadores y docentes, mayores y desempleados.

El 63% de las fundaciones concentran su actividad en un ámbito territorial que no excede de su comunidad autónoma. Madrid y Cataluña son las que tienen mayor número de instituciones.

El origen de los ingresos de las fundaciones proviene en su mayor parte de las empresas, suponiendo casi el 30% sobre el total, frente al  poco más del 9% de las donaciones de los particulares y el 16% de las subvenciones públicas.

La profundización en la obtención de recursos es uno de los retos que aspira a conseguir el sector. En Estados Unidos sucede a la inversa que en España; la mayor parte de las ayudas proceden de los particulares –es un sector más maduro, en el que todo el dinero que se dona a una fundación se deduce de la base imponible– y es en este colectivo donde la AEF pretende conseguir una mayor sensibilización hacia las actividades que desarrollan las fundaciones.

De momento, ha conseguido que el Gobierno contemple en la actual reforma fiscal mejoras en el mecenazgo, aunque considera que es esencial un completo reconocimiento de la figura del micromecenazgo, elevando el porcentaje de deducción previsto en el borrador del Ejecutivo para los primeros 150 euros, del 75 al 100%.

La crisis también se ha dejado notar en este tipo de instituciones, y lo ha hecho en dos sentidos, en el ámbito económico y en las prioridades del trabajo. Los ingresos, las donaciones, se han reducido, y cuestiones como el aumento de la pobreza han tomado el relevo de otras necesidades.

El aspecto positivo de estos años de dificultades y de cambios es que las fundaciones han seguido creando empleo, aunque desde la Asociación Española matizan que en los dos últimos se ha ralentizado.

El sector encara el futuro con optimismo después de que en los primeros meses  de 2014 se haya registrado un repunte en la actividad fundacional cercana al 2%, según recoge el Indicador de Actividad Fundacional (IAF).

Extraído de www.20minutos.es y elaborado por Beatriz Pz Galdón

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