La Asociación Española de Pequeñas y Medianas Fundaciones (PYMEF) surge por el sentimiento de orfandad de muchas fundaciones, que no ven su lugar de representación, ni de servicios, en otros colectivos.

Nace ya con un centenar de fundaciones asociadas repartidas por doce comunidades autónomas. Les une que no son fundaciones de grandes empresas, ni dependen de la administración, ni manejan presupuestos millonarios. Tienen, como todas, la necesidad de sentirse representadas, de tener servicios eficaces y ágiles. Nace para facilitar su trabajo, contribuir a su profesionalización y facilitar de un modo muy práctico su gestión.

La Asociación acaba de nacer, pero ya es un lugar de encuentro y de referencia para el sector.

Nos mueve un objetivo: contribuir a que nazcan y se constituyan más fundaciones, ayudar a los que quieren hacer algo por los demás con el mejor traje jurídico, el de la fundación. Y para que las fundaciones ya constituidas sean una herramienta útil, ágil y eficaz al servicio del interés general.

La mayoría de nuestras fundaciones trabajan en ámbitos tan fundamentales como la educación, la salud, la asistencia social, la investigación científica, el impulso del emprendimiento y la creación de empleo, la conservación del patrimonio, la promoción de la cultura y el arte, la protección del medio ambiente o el fomento del deporte.

El concepto del donativo o del voluntario ha ido evolucionando desde el término filantropia a otras formas de solidaridad social y ciudadana. Hoy, además, se exige la profesionalización de entidades y de patrimonios que se dedican a ayudar a los demás.

Trabajamos también para que las fundaciones trabajen bien y cumplan debidamente ante sus protectorados. Y especialmente por su profesionalización. Dedicamos nuestros recursos a la información práctica, el asesoramiento y la formación en materia de gestión, financiación, desarrollo de proyectos. Y ponemos en relación a todas las fundaciones asociadas para estimular la colaboración.
Nuestra Asociación se diferencia de otros colectivos en que no tenemos grandes estructuras administrativas, somos muy prácticos y directos, pues nos ampara la experiencia. Y sobre todo, ayudamos y mucho a los que quieran constituir una fundación.

Asociaciones de fundaciones:
La Coordinadora Catalana de Fundaciones (CCF) que supera las 500 fundaciones es la decana, cumple ahora 40 años. Luego surgieron otras dos que en 2003 se fusionan en la Asociación Española de Fundaciones (AEF) con 850 fundaciones asociadas. También en 2003 nace la Asociación de Fundaciones de Andalucía (AFA) que cuenta con unas 300 fundaciones. También hay asociaciones más pequeñas, porque lógicamente el número de fundaciones en sus ámbitos son pocas: las del País Vasco, la asociación de Extremadura, de Navarra, etc.

¿Qué es una fundación?

Se dice que una fundación es una organización que, por voluntad de sus creadores, tiene afectado un patrimonio a la realización de fines de interés general. Pero más bien podríamos definirla, como leemos en la ley navarra de fundaciones, como la personificación de un fin: por esto no tiene socios, ni miembros, y existen en cuanto persista ese fin.

Por lo general, junto con su patrimonio, que hoy en día bien puede ser una plataforma web, la fundación busca captar fondos privados para sus fines, que se suelen centrar en temas como los de justicia social, proyectos de larga duración en el tiempo y en acciones arriesgadas que serían imposibles en el ámbito del sector público, o aquello que la administración no consigue realizar.

Los tipos de fundación abarcan todos los sectores: la respuesta a los temas de interés general: la fundación que constituyen unos padres de niños con enfermedades raras luchando contra el tiempo para que se investiguen soluciones, vacunas… Necesitan recaudar fondos para pagar a los investigadores pues el Estado habitualmente no se “ocupa” de esto. También empresas que buscan concretar su desarrollo social, además de un buen marketing. O es el caso del empresario que quiere mantener un patrimonio unido ante el posible reparto o venta de los herederos, y así fondos culturales, inmuebles. O quienes recaudan fondos para organizar un evento, un congreso anual… O quienes deciden ayudar en el tercer mundo con voluntarios, con medios e instalaciones… Todos estos casos tienen en la fundación su mejor traje jurídico pues podrán buscar fondos con ventajas fiscales para los donantes y con la exención de impuestos a sus rentas.

Donde hay más libertad, hay más liberalidad y más facilidad para su constitución y actividades. Así en el ámbito anglosajón el campo de las fundaciones supone un volumen muy alto de actividad económica. España, lamentablemente, sigue a la cola en Europa en sus deducciones fiscales y son los primeros en poner trabas a su constitución: Como si fuéramos a pedirles pan. Un derecho fundamental, por cierto, amparado por nuestra Constitución en su artículo 34.

En PYMEF entendemos que la Fundación, además:

* Es la herramienta más útil para captar fondos públicos y privados.
* Es la figura con más continuidad de futuro.
* Aporta mayor solidez y consolidación al proyecto.
* Es muy ágil y flexible.
* Está más vinculada a la sociedad a la que aporta un mayor servicio por los beneficios fiscales de los que goza.
* Es una entidad menos agresiva que una sociedad mercantil por el carácter social de los fines.
* Tiene más prestigio, más credibilidad.

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